Somos
Una comunidad de personas que forma a niños y jóvenes, procurando que en todo lo que hagamos se evidencie que somos un colegio católico, que pone en el centro a la persona, formando una comunidad al servicio y que promueve un aprendizaje trascendente.
Cada uno de estos pilares expresa nuestra manera de entender la misión educativa: formar integralmente a niños y jóvenes en la fe, la razón y el corazón, para que descubran su vocación, desarrollen sus talentos y contribuyan a una sociedad más justa y fraterna.

Colegio católico
Saint Joseph School se define como una comunidad educativa católica, cuyo quehacer se enmarca en la misión de “evangelizar educando y educar evangelizando”, ofreciendo una formación integral a la luz de la fe y las enseñanzas de la Iglesia.
Entre sus sellos distintivos se encuentra la formación en la fe católica. Esto se traduce en una educación que busca integrar la fe con la vida y la razón, considerando que la perspectiva cristiana es parte esencial de una formación intelectual completa sobre la persona, la vida y la realidad.
La vida espiritual se fomenta activamente a través de la celebración de la Eucaristía, jornadas espirituales para alumnos y profesores, y la preparación y práctica de los sacramentos de la Reconciliación, la Eucaristía y la Confirmación.
Centralidad de la persona
El proyecto educativo del colegio sitúa a la persona humana en el centro de su labor, tomando al Señor Jesús como modelo del ser humano pleno. Se reconoce que cada persona es un ser único e irrepetible, dotado de una dignidad inalienable y creado para ejercer su libertad en la dirección del amor. Toda acción y decisión se establece en función del estudiante.
La propuesta del colegio es personalizante, ya que busca ayudar a cada estudiante a desplegar sus dones y cualidades particulares. El núcleo de esta visión es la Pedagogía del Encuentro, que prioriza una relación de confianza entre el profesor y el estudiante para guiar su desarrollo integral. En Saint Joseph, el profesor jefe se denomina profesor tutor y cada grupo curso, tutoría; es allí donde se materializa esta particularidad de nuestro PEI.
Cada profesor tutor acompaña de manera cercana y continua el proceso de maduración académica y personal de sus estudiantes, atendiendo a las diferentes dimensiones formativas que se desprenden de las cuatro relaciones fundamentales de la persona: con Dios, consigo mismo, con los demás y con la creación. De esta manera, se busca abarcar aspectos intelectuales, volitivos, socioemocionales y físicos.


Comunidad al servicio
El colegio se concibe como una comunidad educativa conformada por estudiantes, padres, docentes y colaboradores, la cual representa un ámbito privilegiado para la formación de todos sus miembros. Dentro de esta comunidad, todos sus integrantes son considerados cooperadores responsables, comprometidos con el bien de los demás y con su propia formación. Se fomenta un espíritu de respeto y caridad, amando al prójimo como a uno mismo, lo cual se manifiesta, entre otras formas, en la responsabilidad de los estudiantes mayores hacia los más pequeños.
Los padres de familia son reconocidos como los primeros responsables de la educación de sus hijos y se espera que mantengan una colaboración activa y mutua con los profesores. La dimensión de servicio, que busca promover la caridad y el compromiso social, se manifiesta de muchas maneras. Las campañas y actividades solidarias organizadas por el Departamento de Espiritualidad y Apostolado, dirigidas a ayudar a los más necesitados, constituyen una de sus manifestaciones más significativas.
Aprendizaje con propósito
La propuesta educativa de Saint Joseph tiene por objetivo guiar a los estudiantes hacia una sabiduría de vida; logrando una visión integral y unificada del mundo y la existencia, se busca que el aprendizaje trascienda la mera acumulación de información. La calidad de la enseñanza se mide por la profundidad de los aprendizajes logrados. Aprender se entiende como un proceso de apropiación de una realidad objetiva, que permite al estudiante integrar nuevos conocimientos y habilidades para comprender el mundo y actuar en consecuencia.
La Formación Intelectual es un proceso donde se desarrollan las capacidades para abrirse a la verdad sobre Dios, uno mismo, los demás y la creación. Se cultiva una actitud de “Búsqueda de la verdad”, animando a los estudiantes a profundizar en el conocimiento con un deseo genuino de comprender la realidad que los rodea.
La dimensión vocacional se entiende como un camino de discernimiento personal. En la etapa escolar, el estudiante toma conciencia de su identidad y talentos y se pregunta por el plan de Dios para su vida, formulando cuestionamientos profundos sobre su propósito y contribución al mundo.
En línea con la visión del colegio, se busca formar egresados protagonistas en el desarrollo integral y solidario de la sociedad. De este modo, la formación intelectual y valórica se convierte en una herramienta fundamental para que, desde un testimonio de vida cristiano, los estudiantes sean sensibles a las necesidades materiales, espirituales y morales de los demás y contribuyan activamente a la construcción de una sociedad más humana.

